Historia
Botada en junio de 1825 en Baltimore con el nombre de Grace-Ann y destinada originalmente al comercio de esclavos, fue comprada por la Armada Argentina[1] el 14 de enero de 1826 como parte del rearme de la flota con vistas a la inminente guerra con el Imperio del Brasil. El nombre le fue impuesto por la batalla en la que el 12 de octubre de 1825 las fuerzas al mando de Juan Antonio Lavalleja derrotaron a los invasores lusobrasileños.
El 9 de febrero al mando de Martín José Warnes participó junto al insignia 25 de Mayo, el Bergantín República, el Bergantín Belgrano y la Barca Congreso de un combate en las afueras de Buenos Aires. Al igual que los restantes buques excepto la capitana, en dos ocasiones se puso a sotavento por lo que quedó aislada del combate. Al regreso, los capitanes fueron acusados por Brown lo que los llevo a ser juzgados. En su descargo Warnes planteó que había salido por severos daños.[2]
Si bien Warnes es absuelto lo reemplaza en el mando brevemente el Capitán Handell y cuando este renuncia aduciendo mala salud, José Maria Pinedo.[3] El 1 de marzo de 1826 participa del ataque a Colonia del Sacramento.
En abril de 1826 en el ataque a Montevideo contra las fragatas Emperatriz y Nitcheroy Pinedo recibe de Brown la orden de maniobrar sobre la Nitcheroy, pero el comandante desobedece y rehuye el compromiso en el combate de la nave.
El 13 de mayo de 1826 entre tripulación y tropa (sin oficialidad) la Sarandí embarcaba: 1 Primer Guardia, 2 Segundos Guardias, 1 Carpintero, 1 Condestable, 6 artilleros, 47 marineros, 2 grumetes, 1 sargento, 2 cabos, 1 tambor y 20 soldados, un total de 84 hombres.[4]
Con esa dotación participa el 25 de mayo de un combate en Los Pozos. El 11 de junio de 1826 tomó parte en la fase final del Combate de Los Pozos.
El 22 de julio de 1826 montaba un cañón de a 16, dos de a 6, cuatro gunadas[5] de a 4 y dos cañones de a 4, 14 en total y 83 hombres[6]
En el Combate de Quilmes, el 29 de Julio de 1826 Brown decide enfrentar con la Fragata 25 de Mayo (buque insignia, comandado por Espora), la barca Congreso Nacional, los bergantínes Independencia, República y Balcarce, las goletas Sarandí y Río de la Plata, la goleta hospital Pepa y ocho cañoneras, a la escuadra brasileña que avanzaba con diecinueve buques, con dos mil hombres y trescientos cañones, para fondear en las cercanías del canal exterior. Iniciado el ataque, el buque insignia argentino es fuertemente castigado por los cañones de las baterías de la división imperial, mientras que el grueso de sus fuerzas no acompañan la acción.
Al mando de Brown el 23 de octubre se abrió paso a través de la escuadra imperial que bloqueaba a Buenos Aires, e inició hasta el 25 de diciembre de 1826 un exitoso crucero de corso en las costas de Brasil, causando numerosas pérdidas al comercio enemigo y llegando a presentarse en Río de Janeiro y declarar el bloqueo de la capital imperial. Si bien era una baladronada sin efectos prácticos causó pánico en la ciudad y críticas generalizadas hacia la Comandancia ante la audacia del comandante argentino y la vulnerabilidad demostrada.
A su regreso, participó como nave capitana de la campaña contra la Tercera División Imperial que se había adentrado en el Río Uruguay. El 29 de diciembre se dio alcance a la Tercera División brasilera en Yaguary. Brown envió como parlamentario al capitán de la Sarandí, John Halstead Coe, para intimar la rendición pero contra las normas de guerra fue detenido por el comandante brasilero Sena Pereira y confinado a la Goleta hospital Fortuna, lo que dio inicio al combate que no pasó de una escaramuza.
El 28 de enero de 1826 hubo otra en Playa Honda, tras lo que la escuadra argentina regresó para reforzar la fortificación de la Isla Martín García de manera de contar con un refugio en caso de derrota y sobre todo impedir el refuerzo de la Tercera División por parte de la División Mariath.
El 20 de enero de 1827 entre oficialidad y tripulación la Sarandí embarcaba: 3 Tenientes (uno de ellos su comandante, John Halstead Coe, en ese momento prisionero), 1 contador, 2 aspirantes, 3 pilotines, 1 cirujano, 1 practicante, 1 Primer Guardia, 3 Segundos Guardias, 1 Carpintero, 1 velero, 2 Condestables, 9 artilleros, 71 marineros, un total de 99 hombres.[7]
Cuando la Tercera División brasilera bajo por el río, Brown salió a su encuentro y en la Batalla de Juncal librada los días 8 y 9 de febrero de 1827 logró la mayor victoria naval argentina. Coe, liberado en el transcurso de la batalla, continuó como su comandante hasta finalizar la campaña.
El 7 y 8 de abril de 1827 participó en el duro Combate de Monte Santiago, donde la escuadra argentina sufrió grandes pérdidas. Habiendo varado en el banco de Monte Santiago el Bergantín República y el Bergantín Independencia, la Sarandí, de menor calado, permaneció como apoyo frente al ataque de la flota brasilera, muy superior en número. La Sarandí era comandada por Coe. Su segundo era el teniente Innis D. Johnston y el resto de la oficialidad estaba compuesto por el contador Guillermo Curling, el subteniente Pedro José A. Ravelo y el aspirante Carlos Mason. Junto con el Bergantín República fue buque insignia durante la batalla (Brown pasaba de uno a otro buque), por lo que concentro los disparos de la numerosa flota brasilera.
Combate de Monte Santiago
El día 8, habiendo agotado su parque, el capitán del Independencia Francisco Drummond se acerca a la Sarandí en busca de munición. Apenas pisa la cubierta es herido por una bala de cañón, falleciendo esa misma noche.
Incendiado el Independencia, finalmente debió también ser evacuado e incendiado el República. La Sarandí aprovechó la llegada de la noche para reparar mínimamente sus averías (todo su caso estaba acribillado) y llevando a los sobrevivientes de los buques perdidos pudo regresar a Buenos Aires, entrando a las tres y media de la madrugada del día 9. La Sarandí continuó combatiendo hasta el fin de la guerra, al mando de Bynon, participando en combates menores y efectuando un crucero de corso